miércoles, 9 de noviembre de 2016

COMAS ETÍLICOS E INFANCIA.

Con las manos en la cabeza, con la boca abierta agarrándose la cara, como el emoticono del whatsapp, así estamos todos ante las noticias de la muerte por de una menor de 12 años a causa de un coma etílico y el ingreso de otros dos por la misma causa.
¿Pero sabéis qué es lo peor?, que esto es sólo lo que hemos llegado a conocer. Me gustaría que si algún sanitario de urgencias leyera esto, pudiera corroborar mis palabras. Estoy segura que cada fin de semana esta situación es bastante frecuente.
Y yo me pregunto, ¿Qué está ocurriendo? y creo que la respuesta es que se están dando una serie de circunstancias en la educación que al confluir, dan como resultado el tema que estamos tratando.
Por un lado nos encontramos el adelantamiento de las etapas por las que debe pasar un menor. A partir de un momento determinado, nos entra prisa para que nuestros hijos se hagan adultos, pero no con las características de los adultos, sino con los derechos y los estilos de vida, para lo que no están en absoluto preparados ni orgánica, ni emocionalmente.
Por otro lado,en líneas generales, educamos en derechos pero no en obligaciones.
Por otro, nos olvidamos  que deben saber superar frustraciones y esto se consigue usando un "no" inteligente, pero a veces, por "miedo" a las rabietas y más tarde a los enfrentamientos, por comodidad o por falta de tiempo, no lo hacemos.
Educar en valores como Responsabilidad, Esfuerzo, Constancia, Criterio... es algo que cada día está más alejado de la crianza de nuestros hijos.
Cada uno con sus circunstancias, cada padre y cada madre con su bagaje emocional metido en su mochila y de esta manera enfrentándonos a la educación de nuestros menores, queriendo ser padres y madres perfectos confundiendo "ser perfecto" con "dárselo todo", no vaya a ser que los niños se sientan mal y como resultado, muertes e ingresos por comas etílicos, consumo de drogas, sí, el porro es una droga y muchos niños menores de 15 años lo fuman, falta de motivación, personas "blanditas" que a la mínima se caen y no saben levantarse, agresividad a flor de piel con compañeros, con adultos, con sus propios padres, sexo sin criterio, autoestima mediatizada por lo material... ¿qué estamos haciendo?.

lunes, 7 de noviembre de 2016

MI OPINIÓN DE LOS DEBERES.

Últimamente estoy escuchando mucho este tipo de debate y por eso me he decidido a escribir un post sobre mi opinión profesional.
Como todo en esta vida, creo que partir de la base de que sea sí o no de forma absoluta, sería un gran error, ya que ambas posturas tienen connotaciones negativas en este sentido.
Vamos por partes:
Estoy de acuerdo con que los niños tengan deberes. Los deberes son un medio para afianzar conocimientos y poder avanzar. Además, unos niños que salen a las dos de la tarde y se acuestan sobre las nueve (ojalá!!), tienen 7 horas para ocupar, así que de esas 7, usar alguna (1) de ellas en reforzar lo que han aprendido ese día, no creo que sea muy exagerado. Además, a través de los deberes los niños aprenden valores, como responsabilidad, compromiso, laboriosidad, diligencia, esfuerzo, paciencia, constancia...
Por otro lado. El hecho de que nuestros hijos no tengan absolumante nada de deberes cada día, durante todo un curso, lo considero excesivo, ya que pasamos de que el niño tenga horas de ocio, muy beneficioso para desarrollar las actividades que más les guste, a tener ociosidad, muy contraproducente para todas las personas, pero en especial para los niños, ya que están forjando el carácter y más adelante, no habrá vuelta atrás en la forma de afrontar la vida.
Por otra parte, entiendo que al no tener deberes, los niños usarán el tiempo en lo que más les guste, que en general, a día de hoy, creo que son las "maquinitas" y esto no es muy beneficioso que digamos. 
Si el hecho de no hacer deberes implica que esos niños van a estar pasando tiempo de calidad con los padres y los padres con sus hijos, todos los días, yo también estoy de acuerdo con la huelga, pero si no van a reforzar conocimientos y además los padres no van a estar porque la conciliación no se lo va a permitir y sólo van a estar delante de una pantalla, pues creo que no es lo mejor para ellos. En este caso, creo que el motivo de la huelga debería ser otro, por ejemplo, conseguir esa ansiada conciliación.
Todos estamos de acuerdo que nuestros hijos deben tener tiempo de jugar, de estar con su familia, de aburrirse, de ver la tele...pero seamos conscientes de que educar a un niño de forma holística debe ser nuestro mayor deseo, entonces, no es deberes sí o deberes no, es un empleo inteligente del recurso de los deberes, de gestión del tiempo, de tener claro qué le estoy enseñando a través de esos deberes, como son valores, atención, concentración, educación emocional....al final, lo menos importante, aunque también lo siento así, es que se aprenda la tabla del 9.

miércoles, 26 de octubre de 2016

EDUCAR EN LA EXCELENCIA.

Hoy en día es raro que unos padres eduquen en la excelencia. 
Educar de esta manera implica exigencia y compromiso por parte de los padres y de los hijos. 
Exigencia de que nuestros hijos sean la mejor versión de sí mismos, por nada del mundo se pretende que el niño haga más de su capacidad, eso sería un error, pero tampoco que dé menos de lo que pueda dar, que sería el mismo error pero por el otro extremo.
En nuestro miedo a educar, en nuestro ideal de crianza en la que sobreprotegemos en exceso (pero solo en determinadas áreas), se nos olvida que nuestros hijos crecen y pretendemos que sus vidas sean un camino de rosas, cuando esto, por propia naturaleza no así.
Soñamos que en un futuro tengan un buen puesto de trabajo, que implica una buena remuneración, una vida plena, llena de felicidad y grandes experiencias, los mejores jefes, los mejores amigos, las mejores vidas, rodeados de las mejores cosas, pero al mismo tiempo educamos en la mediocridad, en el conformismo del mínimo esfuerzo, en los resultados inmediatos y orientados más en los derechos que en los deberes.
Luego crecen y la vida que hemos intentado venderles desde nuestras posibilidades, o por encima de ellas, cada vez se va alejando más de la realidad y aparecen las frustraciones, los desengaños, los victimismos...a la larga no sienten felicidad, a la larga sus expectativas de vida se aleja de ese ideal en el que lo hemos educado.
Hay que trabajar el esfuerzo, hay que sacar lo mejor de nuestros hijos. No podemos asegurarle de ninguna de las maneras una adultez feliz y plena, pero siempre será más cercana a lo que habíamos soñado para ellos.

jueves, 6 de octubre de 2016

NO DEJO DE SORPRENDERME...

¿Habéis leído la noticia que nos dice que google le reclamaba a un chico una cantidad infame de dinero?
Menos mal que al final se ha quedado todo en una anecdota!. 
Escuché con alivio una entrevista con la madre una vez que se sabía que ya no debía pagar la deuda que le reclamaban pero me quedé un poco (o un mucho) sorprendida por cómo lo explicaba. 
Y es que según ella, una vez que le llamó el banco para avisar que tenía ese pago pendiente, lo primero que pensó es que era algo de su hijo (que creo recordar que tiene unos 11 años). Pero no le cuadraba que "hubiera comprado tantos juegos".
Ella se sentía aliviada porque su marido era el único que traía un sueldo a casa y no podrían haber hecho frente a esa deuda.
Y yo, como madre de familia, me pregunto, ¿es que ese niño tiene acceso directo a la cuenta para comprarse juegos...o lo que sea? ¿no hay filtro ni de clases de juegos ni de dinero a gastar?. 
Estoy segura que tiene una explicación, pero así a priori, me parece que debemos plantearnos qué grado de autonomía les damos en determinados aspectos a nuestros hijos. La obligación de los padres es atenderlos, que significa cuidar, mirar por alguien pero no sólo en lo básico, comer, darle cama y techo, sino en lo más profundo de ser, educar en valores, aconsejar, acompañar, observar, y así, nos evitaremos algunos sustos.

lunes, 26 de septiembre de 2016

LAS ANSIEDADES DE LOS NIÑOS

Cuando voy por la calle, no puedo evitar observar los comportamientos de niños y adultos y tristemente me doy cuenta que por mucha era de la información en la que vivamos, las ansiedades están a la orden del día.
Y digo esto porque es cierto que la ansiedad puede tener un componente genético, pero sobre todo lo tiene aprendido y contagiado.
Los niños son especialmente vulnerables. El estrés de su vida diaria, con la agenda cargada, el no entender que puede ocurrir a su alrededor cuando ve a sus mayores preoucpados, o llorando, o discutiendo y que nadie se para a explicarles qué ocurre, a su nivel y a grandes rasgos,..las relaciones que se establecen cuando sus adultos de referencia están cansados, tristes, enfadados y no "aguantan" "las cosas de niños"...
Y además, el estilo de vida sin rutinas, sin horarios, sin previsibilidad, con la consiguiente falta de sueño, de descanso.
Y para rematar, por un lado,"maquinitas" con juegos agresivos, violentos, rápidos,  y por otro la televisión, con todas sus imágenes de guerras, violencias, destrucción, muerte, comentarios, comportamientos....
Los niños muestras sus ansiedades con tristeza, agitación, falta de atención, trastornos obsesivos, depresiones, inseguridades...
Lo dicho, en esta era de la información, en la que podríamos esmerarnos en hacer que nuestros hijos sintieran menos ansiedad, es cuando más ansiosos los veo.

lunes, 5 de septiembre de 2016

VUELTA A LA RUTINA.

Volvemos de vacaciones y empezamos la rutina. 
Los padres y madres a sus trabajos y los niños a la escuela. 
Me llama mucho la atención la actitud con la que volvemos. Síndrome Postvacacional, comentarios de desgana hacia las obligaciones, de vida que se nos hacen cuesta arriba, de agobio, de pocas ganas...
¿Y los niños? ¿Cómo creeis que los niños pueden afrontar su vuelta al cole escuchando a sus mayores de esta manera?. 
Pretendemos que ellos vayan a la escuela felices, con ganas, con fuerzas, con ánimo de ver a sus amigos, de estudiar mucho, de sacar provecho a los días escolares, que se levanten alegres para cumplir su obligación y si se quejan, si no quieren , si lloran, si se resisten, si gritan que no quieren ir al colegio, que no les gusta, que lo que quieren es jugar, nos preocupamos, nos asustamos, no le permitimos esas manifestaciones.
Los niños son un reflejo de sus mayores. Todo el mundo entendemos que si nuestros hijos nos ven leer, ellos leerán, pero en cambio, no nos damos cuenta que los adultos, a nuestra manera, lloramos más que los niños cuando tenemos que volver al trabajo. 
No les podemos pedir lo que nosotros mismos no estamos dispuestos a dar. 
Salid por un momento de vuestras vidas y observad vuestras conductas, después entendereis las de vuestros hijos.
Vamos a intentar vivir con ilusión y con alegría los retos que nos proponemos para este curso, no sólo para que los niños aprendan estas actitudes, sino por nosotros mismos, porque así seremos de verdad más felices y por consiguiente, nuestros niños también lo serán.
Por todo esto, os deseo, buena vuelta a la rutina.!!

jueves, 25 de agosto de 2016

EL ANUNCIO ASUSTA A MI HIJA.

Durante estos últimos días se ha hecho viral un post de una madre denunciando un trailer de una película que aparece en televisión.
Y yo estoy de acuerdo. NO VALE TODO. 
Cuando las cadenas de televisión emiten anuncios, programas, series, películas...deben tener en cuenta que en las casas de sus receptores existen niños, existen sensiblidades que hay que cuidar y es responsabilidad de estas empresas hacer bien su trabajo y de, por supuesto, respetar los horarios infantiles (aunque sensiblidades también tenermos los adultos....)
Es verdad, que la responsabilidad de los padres es cuidar de que lo que sale por la caja tonta sea aceptable para nuestros hijos. 
No vale tener la televisión encendida continuamente como si fuera un miembro más de la familia, no vale tener a los niños a determinadas horas de la noche delante de un televisor que nos puede sorprender en cualquier momento, hay que tener cuidado hasta con los dibujos animados!!
Pero no me refiero solo a escenas de miedo que pueden marcar a los menores, también puedo meter en este saco escenas de sexo, de violencia, de muertes, de sangre, de gritos, de faltas de respeto....Señores, HAY QUE PROTEGER A LA INFANCIA!!!!, y este es un trabajo de todos, empezando por los padres y terminando por las distintas empresas. 
DEBEMOS, TENEMOS QUE PROTEGER LA INOCENCIA DE NUESTROS HIJOS !!!, tanto intentar que sean felices y se nos escapa lo principal, que sean niños cuidados hasta en lo más íntimo de su ser.
No vamos a eludir nuestras responsabilidades, pero tampoco debemos permitir que nuestro entorno estropee a nuestros niños. 

lunes, 25 de julio de 2016

CÓMO DEBO CRIAR?

En plena era de la información, se me viene a la cabeza la famosa frase de Sócrates "Sólo sé que no sé nada". 
Quiero decir con esto que estamos cada vez más perdidos en la forma más perfecta de crianza, qué les puede venir mejor a los hijos o qué les puede perjudicar más. 
Miles de libros y entradas en internet sobre cómo ser los mejores padres, evitar a los niños malos ratos, pero a la vez, poner límites, que coman bien, que duerman, que su felicidad sea eterna, que lleguen a ser unos adolescentes empáticos, educados, responsables...
 Sabéis qué? Yo pienso que la respuesta está dentro de cada uno. El arte de criar es tan artesanal, que es imposible que una respuesta, un libro o un consejo pueda ser igual de válido para cada una de las criaturas que habitan el planeta. 
Pienso que la intuición es fundamental en determinadas circunstancias para poder gestionar nuestras dudas. 
Podemos informarnos, leer, coger ideas, pero como cada uno de nosotros conoce a nuestros hijos, no hay regla que lo sustituya.
Por eso, intentad tener seguridad en vuestras actuaciones, ese es el toque mágico, la seguridad, que unida a la coherencia y a la perseverancia dará como resultado que nuestros hijos crezcan adecuadamente.

domingo, 10 de julio de 2016

LOS NIÑOS CRECEN.

Hoy quiero ponerme un poquito seria, (aunque no sé si lo conseguiré.)
Como es lógico, leo mucho acerca de la infancia, de la crianza, a parte de la psicología, pero últimamente me estoy encontrando con algo con lo que no estoy muy de acuerdo y que paso a explicaros.
A nadie tengo que decir que los niños son niños y como tal se comportan, es algo obvio y los defiendo al cien por cien, pero...
La condición de niño está en contínua evolución, hasta que llega un momento en que dejan de ser niños y se convierten en jóvenes y más tarde en adultos.
SI!, adultos que me leéis, ¿recordáis que un día fuísteis niños? No nacísteis así, siendo padres y madres, aunque no os acordéis, también nos gustaba meternos en charcos con las botas de agua ( ...y sin ellas), jugábamos al elástico, al cordel, coloreabamos, nos aburrían las comidas con los mayores, las siestas eran eternas...
Pues bien, nuestros niños, también crecerán, es ley de vida, así debe ser, pero últimamente leo artículos de personas que para mí tienen bastante criterio que les escriben a los padres como si sus hijos no fueran a crecer jamás, que siempre se van a quedar siendo niños y por esta regla de tres aceptan y apoyan incondicionalmente determinados comportamientos.
Ojo!! si nuestros niño no crecieran y fueran unos Peter Pan para siempre jamás, no estaría escribiendo este artículo, porque me parece fantástico aceptar el comportamiento de los niños, es más, no encuentro otra manera de comportarse acorde con esa edad. El problema lo encuentro cuando independientemente de darnos cuenta que los niños funcionan exactamente como les corresponde, no somos capaces de ir puliendo poco a poco y por supuesto, con mucho cariño, determinadas actitudes, para que sigan siendo acordes con su edad, es decir, los niños crecen y su autocontrol también, siempre acompañados por los consejos de sus padres.
No lo olvideis, debemos aceptar el comportamiento de los niños, pero a la vez, debemos de ir enseñándoles a madurar.

jueves, 7 de julio de 2016

LOS NIÑOS CONTESTONES.

¿Quién no ha sido contestón de niño? Yo creo que todos hemos pasado por esa etapa, verdad?
A partir de los 3-4 años, los niños descubren que cuando contestan a sus padres, hay veces que se salen con la suya. No es otra cosa que intentar poner sus límites y no los de sus padres. 
La historia no tendría más importancia si no fuera porque es una conducta que se instaura y no es lo mismo un niño contestón con 4 años que con 12. 
Entonces, ¿qué podemos hacer?, pues podemos tirar de lo que debemos tirar siempre, paciencia y control. No nos vale de nada perder los papeles, es más, sería una forma de enseñar a nuestros hijos a comportarse de una manera que tampoco nos gustaría, recordad que los niños aprenden "por los ojos", no "por los oídos".
Los que seguís mi blog, sabeis que "La atención es la gasolina de la conducta", y los que no, aquí tenéis el enlace http://soniapsico.obolog.es/atencion-gasolina-conducta-2362499 , de esta manera, si ante una contestación "entramos al trapo", estaremos de alguna manera reforzando esa forma de actuar, por lo que sería más recomendable no "darse por enterado", aunque como los niños se dan cuenta que puede que no haya surtido efecto su actuación, que no nos extrañe que pueda perseguirnos dándonos la contestación de nuevo...En este momento entiendo que se nos pueda acabar la paciencia, pero aún así, vamos a hacer un pequeño esfuerzo, no vamos a adelantar nada "dejándonos llevar por el enfado", vamos a intentar tirar del sentido del humor, vamos a salir por la tangente, vamos a descuadrarlo y vamos a intentar reirnos...es complicado, lo sé, pero aunque el camino es algo más largo, os aseguro que es el adecuado. 
En otro momento, en el que estemos relajados y emocionalmente cercanos, les podemos señalar la conducta, hacerle ver que "a veces" nos contesta mal y que eso nos pone tristes, que con lo buenos que son, no les pega contestar así, que es una forma fea. 
No olvidéis que el camino se hace andando, no pretendais llegar a la meta en un solo paso, eso es un imposible, la crianza es un proceso, y poco a poco iremos consiguiendo rectificar esa conducta.
Pd: Haced un análisis de vuestras propias conductas...¿seréis también contestones en vuestra vida diaria con los que os rodean?... a veces lo que me molesta del otro es porque me molesta de mí mismo...tomad nota....

domingo, 3 de julio de 2016

LA REGLA DE FARRAR

Hace unos días escuché algo muy curioso que relacioné con la educación,
Un apicultor estadounidense apellidado Farrar, acuñó hace tiempo un principio que básicamente decía que cuanto mayor era el número de individuos en una colmena, más productividad individual tenía cada abeja.
Al escucharlo, pensé sin darme cuenta en las familias numerosas. Muchas madres me preguntan cómo puedo gestionar el tiempo con 4 hijos y la verdad es que dentro de lo trabajoso, de lo cansado, de los mil y un frentes que siempre tengo abiertos, salimos adelante de forma general con bastante dignidad.
Pero claro, sería imposible si mis hijos no se ocuparan también, acompañados siempre por mí y la mayoría de veces por su padre, tanto de sus quehaceres escolares como de los domésticos.
Algunas madres me dicen, "te admiro, yo con un hijo y no me da tiempo a nada, imagínate con 4!!!!" a lo que yo respondo "seguro que si tuvieras 4 lo harías también muy bien, no te quedaría otra", pero claro, creo que he encontrado la explicación a esta supuesta paradoja....La Regla de Farrar!!!!
Es cierto que cuando tenemos un hijo nos dedicamos en exclusiva a su cuidado, a veces hasta de forma contraproducente, porque les hacemos más de lo que deberíamos y les solucionamos más cosas sin necesidad, mientras que cuanto más tengamos que dividir nuestro tiempo y atención, más cargo se harán cada uno de ellos de sus vidas y de sus obligaciones (siempre bajo la supervisión nuestra, claro, porque sabéis que para mí la palabra clave para una crianza adecuada es el ACOMPAÑAMIENTO, en todas las áreas de la vida de nuestros hijos, pero Acompañamiento, para mí, no es suplantar a la persona, sino caminar junto a ella para poder echarle una mano en un momento determinado..),
De esta manera, todos nos encargamos de la productividad propia y de la colectividad.
Pero es cierto que para que esta regla se produzca, no necesariamente debemos ser una familia numerosa, simplemente con ser consciente de que cada uno podemos hacernos cargo de lo nuestro y enseñar a nuestros hijos a gestionar sus responsabilidades y sus tiempos, la habremos cumplido.

miércoles, 29 de junio de 2016

LA EDUCACIÓN ES ARTESANAL

Cuántas veces me piden fórmulas mágicas, para quitar a los niños el chupe, los pañales, el sueño, para que estudien más, para la aumentar la autoestima, para que no tengan rabietas, para que sean felices...
Con esto de la era de la información, cuántos y cuántos escribimos sobre la educación para hacer más ligera esta gran responsabilidad de ser padres.
¿Pero sabéis qué? No hay fórmulas mágicas, lo siento, cada niño es un mundo y encima, como decía Ortega y Gasset " Yo soy yo y mis circunstancias", por lo tanto, los consejos que damos les servirán más a unos niños que a otros, a unos padres que a otros. 
Muchos padres y madres, después de leer, se sienten más perdidos que al principio y esta sensación les causa mucha ansiedad porque no saben "si lo están haciendo bien o no".
Pero no os preocupéis, con el cariño y las buenas intenciones podemos conseguir educar lo mejor posible. Siempre lo digo, no vamos a ser padres y madres perfectos, es imposible porque por la propia naturaleza, somos imperfectos, por lo tanto nuestra máxima aspiración debe ser hacerlo lo mejor posible y a partir de ahí todo saldrá bien. 
Sólo dos premisas debemos tener claras:
- Las normas en casa, las que cada uno de vosotros considereis oportunas, deben ser las mismas para cada uno de los miembros de la familia, ojo! incluidos los adultos.
Así, si no se come en el sofá, nadie podrá comer en el sofá, si cada uno recoje su plato, se hará justamente así, si no se ponen los pies  en la mesa, ni el padre ni la madre los pondrá tampoco...así con todo.
- El cómo vamos a hacer que cada hijo interiorice la norma, será lo diferente de unos a otros. No se puede hacer igual porque será diferente la edad, la personalidad, el carácter...
La educación es un proceso Intencional y Artesanal, se realiza de uno en uno, por muchos hijos que tengamos, no valen los paquetes educacionales, sólo existe la dedicación, el cariño y el acompañamiento, mirar a la cara de cada uno de nuestros hijos y gestar un camino en el que al principio lo llevaremos de la mano y poco  a poco los iremos soltando hasta que sean capaces de andarlo por sí mismos sin que se pierdan.

sábado, 25 de junio de 2016

QUÉ SIENTE TU HIJO CUANDO SE ABURRE?

¿Qué siente tu hijo cuando se aburre?
¿Has tenido la oportunidad de vivirlo en algún momento o no le has dado esa oportunidad?
Hay niños que cuando se aburren, se ponen pesados, otros, caprichosos, otros llorones, sea como sea, en el momento en el que un niño se aburre, los padres solemos tomar las riendas de la situación y le proponemos algún plan, un juego, un "algo" para que dejen de sentir ese estado que se traduce en malestar general, no solo del niño sino también de todos los que lo rodean.
Hay otros padres que antes de llegar a esa situación, ya les proporcionan cualquier actividad. Se me ocurren mil ejemplos vistos en primera persona:
-No ha arrancado el coche para un desplazamiento mínimo cuando ya le hemos puesto el video de turno que está estratégicamente instalado con premeditación en la trasera de la cabecera del asiento de los padres.
-No hemos llegado a la cola del súper o de la panadería para pagar, cuando le damos el teléfono móvil para que jueguen con cualquier aplicación que nos hemos descargado previamente para estos momentos.
-No hemos aterrizado en la playa con los miles de cubitos, palas, rastrillos, camiones tamaño real, carretillas de colores cargadas de otros juguetes variopintos...cuando ya estamos jugando a la pelota..."a ver si se cansa y duerme bien esta noche"...
-No se han despertado por la mañana cuando ya tienen puesta la televisión con los dibujitos de turno...
No dejamos que nuestros niños se aburran, nos da miedo porque se vuelven, a veces, un poco insufribles. Mi pregunta es, cuando estos niños crezcan y no les valgan ni los dibujos de la tele ni los juegos dirigidos por su adulto de referencia. Cuando sientan esa soledad perceptiva ante la vida porque sus mayores ya no les sirven ni los amigos están en ese momento...¿qué abismo pueden llegar a sentir nuestros hijos?. Pienso que dará vértigo, de pronto, necesitarán herramientas para superar ese sentimiento (tan negativo por poco trabajado), pero esas herramientas no las tendrán desarrolladas porque no les hemos dado la oportunidad...porque nos daba miedo...¿a qué recurrirán?Necesitan estar entretenidos, necesitan divertirse...cualquier cosa que me quite esta sensación me vale...
Dejad que los niños se aburran, un poquito cada vez, nada de grandes historias, dejad que lo sientan, solo de esta forma, irán poco a poco desarrollando estrategias para superar estos momentos por ellos mismos, eso es lo importante, que sea por ellos mismos, a un niño aburrido un ratito, el tiempo de esperar a pagar en la tienda, por ejemplo, no le ocurre absolutamente nada y puede conseguir muchísimo para un futuro que no está tan lejano. 

domingo, 19 de junio de 2016

A VUELTAS CON LOS DEBERES DE VERANO

Cuando llega esta época se repite un tema con mucha frecuencia, ¿los niños deberían hacer deberes o mejor dejarlos descansar los casi 3 meses de vacaciones?.
Ante este tema hay dos posturas encontradas, profesionales que rodean a los niños y que piensan que los niños deben descansar todo el tiempo y los que están de parte de que hagan tareas.
Mi reflexión va más allá de unos simples deberes.
Me llama mucho la atención que en muchas situaciones de nuestros hijos, como en cumpleaños o en comuniones, les ocupamos todo su tiempo, organizamos mil actividades para que nuestros niños no lleguen a sentir ese sentimiento tan desagradable que se llama aburrimiento. Los fines de semana los llevamos y los traemos a actividades varias, cine, deporte, hamburguesas...y en vacaciones los llevamos al campamento de turno para que estén en contacto con la naturaleza, para que aprendan o refuercen idiomas o su deporte preferido, después los llevamos a la playa o al campo, o al pueblo...Tenemos una necesidad muy grande de organizarles a nuestros niños vivencias y aventuras y cuando llegan las vacaciones de verano en familia no queremos que hagan NADA porque tienen que JUGAR. Pues claro! deben y tienen que jugar, en proporción del tiempo que tienen.
Mi pregunta es, ¿qué hay de malo que los niños en 3 meses de vacaciones escolares (que no de vida), saquen un rato cada día para reforzar aquello que más trabajo le haya costado durante el curso? Por supuesto, que además, si no hay que hacerlos durante unos días porque tenemos algún tipo de evento, pues no se hacen y no pasa nada!!
Siempre lo digo, hay tiempo para todo y todo es necesario, pero ningún extremo es bueno.
¿Los padres dejan de ser padres por estar de vacaciones? ¿Dejan de alimentarlos, de cuidarlos, de educarlos?, quiero pensar que no!.
De la misma manera, los niños pueden estar de vacaciones pero siguen siendo unas personas a las que hay que seguir preparando para la vida, educando en valores (y hacer casi todos los días una media horita de refuerzo es además educar en responsabilidad). No tengo que decir que después les quedan veintitres horas y media para no hacer absolutamente nada o para organizarles también ese tiempo, pero considero que este debate por sí mismo, no tiene razón de ser.

lunes, 13 de junio de 2016

AFRONTANDO LOS ÚLTIMOS EXÁMENES.

Ya estamos en Junio, en breve, nos darán las notas y estaremos de vacaciones, pero hasta que eso ocurra nos queda jugar el último asalto.
Este es un mes lleno de exámenes, de cansancio que ya viene acumulado, de calor, de nervios, de prisas por terminar, de ansiedad ante los resultados.
Nuestros hijos se enfrentan a los últimos estertores del curso, normalmente, casi sin fuerzas, por eso os dejo una serie de recomendaciones para intentar sacar el máximo provecho al esfuerzo que debemos realizar.
-Mantén una alimentación adecuada a esta época del año. 
-Hidrata a tus niños con regularidad.
- Organiza bien los tiempos. Da lugar a todo, a estudiar, a jugar, a ir al parque. No nos sirve de nada un niño que está bloqueado, deben tener momentos de distracción, de esparcimiento y de relajación.
- Cuida los horarios de sueño de tus hijos. Es cierto que el sol se va muy tarde pero es necesario que los niños descansen el tiempo suficiente porque al otro día deberán enfrentarse a un duro día de trabajo en el que deben rendir y la falta de descanso provoca, entre otros trastornos, déficits de atención y de concentración y no nos podemos permitir estar despistados en los últimos exámenes.
Como digo en mi libro "Cómo Ayudar a los Niños a Dormir. Técnica del Acompañamiento". Edit. Desclee de Brouwer., hay veces que debemos acostar a los niños cuando aún no ha anochecido del todo para que puedan cumplir un número de horas adecuadas a su edad y el hecho de que "esté el sol fuera" no es una excusa, porque si no, pobres los de LAPONIA...que no se va el sol en 6 meses....
-Divide la materia entre los días que restan hasta el exámen. De esta manera dará tiempo a todo, no nos agobiaremos en el último momento por fata de tiempo y además estaremos enseñando a nuestros hijos a ser organizados.
-Si nos organizamos dividiendo los tiempos, debemos apuntarlo y cuando lo vayamos cumpliendo, tachar lo que hemos realizado, de esta manera estaremos reforzándo los logros cada día.
-Pero ante todo, Refuerza sus avances, sus pequeños logros y mantén una actitud de seguridad pronosticándo resultados positivos. A veces, el simple hecho de pensar que sus mayores creen en él o en ella, hace el efecto pigmalión y se cumple el rol que le hemos adjudicado.

lunes, 6 de junio de 2016

ES QUE MI HIJO ME TOREA...

Muchísimas veces escucho a las señoritas de las escuelas infantiles donde acudo que hay madres que les dan a ellas la responsabilidad de que sus hijos coman bien y por eso los apuntan a comedor o de quitarles los pañales con la excusa de que a ellas (las madres) sus hijos las torean. 
Es patente la profesionalidad de estas profesoras y soy testigo del cariño y dedicación con la que tratan a cada uno de sus alumnos, por lo que suelen conseguir que los niños coman o que dejen de tener pañales.
Mi pregunta y preocupación es que si unos niños de edad preescolar, es decir, hasta los 3 años, torean a sus madres para conseguir lo que quieren...qué harán cuando se hagan mayores? ¿a quién recurrirán para que hagan los deberes? ¿A quién para que sean responsables? ¿y para que sepan comportarse?...
Por supuesto que las señoritas ayudarán a todo lo que sea necesario para la evolución del menor, pero espero que la excusa "porque mi hijo me torea" sea solo una excusa, porque de verdad, que no les arriendo las ganancias.
Como madres y padres, debemos darnos cuenta que un niño no nos puede "torear", nada más que lo que nosotros le permitamos porque es peligroso para el menor tener unos padres susceptibles de ser toreados por niños de 3 años.
Imaginad que un niño es celíaco, nunca he escuchado a ningún padre o madre de celíaco que su hijo le torea y que se toma las tartas de cumpleaños o los bocadillos de sus compañeros, al contrario, suelen decirme, "es increible lo responsable que es con su dieta y me pregunta a todo ¿esto tiene gluten? antes de meterselo en la boca...", por lo que es nuestra capacidad de darnos cuenta lo importante que son nuestras actuaciones con nuestros hijos lo que marca la diferencia.
No os dejeis "torear" más de la cuenta, los ingredientes son siempre cariño, besos, abrazos y límites. A partir de ahí, todo sale bien.

martes, 31 de mayo de 2016

LA ANSIEDAD EN LOS NIÑOS

Últimamente hablo mucho de la ansiedad.
Supongo que será porque está muy presente en nuestras vidas, tanto en adultos como en los niños y creo que cada día más.
Partimos de la base de que la ansiedad por sí misma no es mala. Es un mecanismo de defensa que tenemos los humanos para responder en milisegundos ante un peligro. El problema está en que hay veces que esta adrenalina, sustento físico de la ansiedad, se dispara sin necesidad de un estímulo amenazante. Cuando esto ocurre, empezamos a tener síntomas como mareos, palpitaciones, dolor en el pecho, trastornos digestivos...y empezamos a asociarlo con alguna situación concreta, por lo que se produce un aprendizaje y cada vez que estemos en esa situación puede aparecer esos síntomas que intentaremos  evitar por encima de todo.
Cuando tenemos la ansiedad alta, sobre todo en los niños, parece que tenemos un motor dentro de nosotros, se muerden las uñas (onicofagia), puede aparecer fobias escolares, miedos, llantos, puede aumentar o disminuir el apetito, trastornos del sueño...
Normalmente en los niños suele ir asociado con algún acontecimiento estresante en sus vidas, muerte de un ser querido, divorcio de los padres, problemas de relación en el colegio, problemas con las calificaciones...
Debemos estar pendientes de los cambios de conducta de nuestros hijos, normalmente siempre reaccionan aunque no lo verbalicen y darnos cuenta de esos cambios les puede ayudar a que afronten mejor tanto en tiempo como en modo.
Es sólo una cuestión de observación, de estar pendientes y de mirarlos a la cara con atención. Es fundamental y parte de nuestra labor de padres darnos cuenta de los cambios para poder cuidarlos de una manera integral.

lunes, 23 de mayo de 2016

ERES MALO!!!

¿Cómo os sentiríais si alguien importante para vosotros os dijera que sois malos?, supongo que no os gustaría, no?, pensaríais que no tiene razón, os dolería, ¿verdad?. 
Esta mañana iba yo por la calle y me cruzo con una abuela que tiraba de un carrito con una niña de un año aproximadamente y con un niño cogido a la sillita de unos tres añitos. El niño iba compungido mirando hacia el suelo mientras el carro tiraba de él y él de su mochila, a la vez que la abuela le iba diciendo "eso no se hace, eres malo y los niños malos no se merecen..." ( hasta ahí pude escuchar y menos mal, porque de la pena que me estaba dando era capaz de adoptarlo!!).
Y es que a los niños, hagan lo que hagan no se les debe decir que son malos. Vamos a ver, es que no son malos!!, son niños, unos más movidos que otros, unos más traviesos que otros, unos más impulsivos que otros, pero NO SON MALOS, la maldad es otra cosa.
Me entraron ganas de parar a esa abuela y explicarle que entendía que quería a esos niños muchísimo y que lo que estaba haciendo no era otra cosa que educar y rectificar algún comportamiento inadecuado, pero que se estaba equivocando en cómo hacerlo. Lo que ese niño hubiera hecho y lo que la abuela recriminaba era eso, un comportamiento, por lo tanto es lo que debemos juzgar, NO AL NIÑO. 
No se juzgan a las personas, sino a sus comportamientos!!
Así, si un niño tira un jarrón chino o ha pintado las paredes con sus colores favoritos, los niños SE HAN PORTADO MAL ( y yo siempre digo, no mal, sino REGULAR!!), es el comportamiento el equivocado, no la esencia, el ser, del niño, porque si atacamos a su ser, estaremos tocando su autoestima y eso es hablar de palabras mayores. 
Es más podemos decirle, FULANITO, CON LO BUENO QUE ERES, no sé como has podido comportarte así, no sé cómo has podido pintar las paredes, ESE COMPORTAMIENTO no me gusta, espero que no se vuelva a repetir!!. 
Y fulanito, cuando se encuentre de nuevo con el lienzo de pared de su casa, recordará que ES BUENO y que ese comportamiento es contrario a él y no pintará (vale!, a lo mejor hay que repetirselo un par de veces más, pero lo consequiréis y su autoestima estará intacta, que es lo que se pretende cuando educamos.
Os animo a llevarlo a la práctica.

lunes, 16 de mayo de 2016

NO TE SIENTAS CULPABLE.

Casi todos los días veo madres que piden consulta por alguna dificultad con sus hijos.
A lo largo de reunión que mantengo con ellas, es raro la madre que no se declara que siente culpa en algún momento por la crianza de sus hijos. 
Unas veces por falta de tiempo, otras veces por falta de control de sus emociones, otras veces por inseguridad en la manera de llevar a sus pequeños, las madres no disfrutan de ver cómo sus hijos van creciendo, al contrario, viven angustiadas y es este el sentimiento que predomina en primer lugar en sus vidas.
Yo siempre les recomiendo lo mismo, No nos interesa sentirnos culpables. La crianza es un proceso del día a día y debemos hacerlo de la mejor manera posible, Nunca jamás lo vamos a hacer perfecto, nos equivocaremos a veces, somos humanas y esto va intrínseco a nuestro rol de madres, por lo tanto, no vamos a perder el tiempo y la energía en querer llegar a una meta irreal. 
Cada una tenemos nuestra vida, con la que tenemos que vivir, cada una tenemos un bagaje emocional metido en una mochila y siempre lo llevamos a la espalda y a partir de ahí tendremos que enfrentar la crianza de nuestros pequeños, con sus buenos ratos y sus dificultades. 
Estos errores que podemos cometer, deben ser compensados con las muestras y verbalizaciones de cariño a nuestros chicos, pero nunca debemos pretender no equivocarnos ni "flagelarnos" porque nos hemos equivocado.
Lo peor que podemos sentir en nuestro papel de madres es sentirnos culpables, porque con ese sentimiento lo único que conseguiremos es sentirnos inseguras en la forma de llevarlos y esa inseguridad los niños la perciben (que es darse cuenta, pero de manera inconsciente), y a través de ese resquicio, nuestros pequeños empiezan a manipularnos a nosotros y ahí sí podemos perder la partida.
Así que nada de culpa, disfruta de tus momentos, informate de herramientas de afrontamiento de dificultades de crianza y relajate, te aseguro que cuando te des cuenta, tu hijo habrá crecido y te sentirás satisfecha de tu trabajo y de tu hijo, porque la educación es un proceso en el que ves el resultado a largo plazo. 

lunes, 9 de mayo de 2016

AFRONTAR LOS MIEDOS.

Una característica básica de los menores es que pasan por fases de miedos.
A medida que el niño va creciendo, van evolucionando sus miedos, así en torno a los 8 meses le tendrá miedo a los extraños, a los 2 años a ser abandonado, a los 4 a la oscuridad...a los animales, por poner ejemplos de miedos de nuestros pequeños.
El problema de que nuestros hijos tengan miedo no es el miedo en sí, sino que en nuestro deseo de protegerlos no los ayudamos a afrontarlos, sino que los aceptamos y ponemos "una tirita" que no cura, sino que por lo contrario, cronifica y van acumulando miedos evolutivos que no se superan y al final tenemos adolescentes e incluso adultos muy limitados por las creencias irracionales con las que han vivido desde siempre.
Cuando un niño tiene miedo a la oscuridad, por ejemplo, la obligación de los padres es acompañarlo y ayudarlo a afrontarlo, ¿cómo?, pues podemos jugar al escondite o a buscar un tesoro con las persianas bajadas...
Si el monstruo está debajo de la cama o dentro del ropero, tendremos que meternos debajo de la cama y dentro del ropero con ellos, a la vez que nos reimos del "monstruo", ATENCIÓN, "del monstruo", nunca del niño!, lo imaginaremos en situaciones ridículas y haremos que lo que tiene una connotación negativa, se transforme en algo divertido.
Sea cual sea el miedo, el procedimiento adecuado es ACOMPAÑAR (palabra mágica en la crianza), ayudar a superarlos pero nunca PROTEGERLOS, porque si protejo, si no abrimos el ropero o miramos debajo de la cama, o no vamos al cuarto de baño solos (nosotros podemos ir con ellos pero nos vamos quedando cada vez más alejados), les estamos diciendo sin palabras que en realidad sí que es verdad que puede haber un monstruo que nos puede asaltar en cualquier momento y necesitan unos guardianes que los ayuden.
Recordad que los niños viven tanto en el mundo de la realidad como en el mundo de la fantasía y nuestra obligación es bajarlos a esta realidad de una manera progresiva y con cariño para que lleguen a ser unos adultos psicológicamente fuertes y sanos.