viernes, 13 de febrero de 2015

LOS CURRÍCULOS ADAPTADOS

Ayer me encontré con una circunstancia que tristemente se repite con alguna frecuencia. Un niño con retraso mental leve, con un curriculum adaptado pero con una profesora que no está dispuesta a trabajar con él de una manera adecuada, ya que lo mantiene al margen de las actividades de su grupo, el niño se aburre, se distrae, distrae a los demás con sus llamadas de atención y encima  lo castigan.
En líneas generales, el hecho de que algunos niños tengan que salir de su clase ordinaria para ir a la de refuerzo, es algo con lo que no estoy de acuerdo. Estos niños se señalan y su autoestima se resiente, pero a la misma vez, los compañeros tienden a marginarlos, porque los niños son niños y llaman a las cosas por su nombre sin entender ninguna otra circunstancia.
La madre de este niño, luchadora nata, pretende que se cambie al niño de clase para que otra profesora, con más habilidades, pero el director, por circunstancias, ha decidido que no puede ser. ¿Qué podemos hacer en estos casos?. 
Creo que a los niños con determinados déficits les ha beneficiado mucho que se les evalúe de acuerdo con sus limitaciones, pero, (aunque debe ser complicado llevar una clase con una ratio preestablecida, y además, algún niño "diferente",)  aún debe avanzar la forma de afrontar estas situaciones, en beneficio de los niños que lo necesitan para que se puedan sentir parte integrante de su clase y no exista ninguna posibilidad de que ellos mismos se autoevalúen de forma negativa.

miércoles, 11 de febrero de 2015

NIÑOS CON HERMANOS CON NECESIDADES ESPECIALES

Hay veces que me encuentro a madres que vienen a consulta porque tienen problemas de comportamiento con alguno de sus hijos. Al hacer la historia familiar, no suele ser infrecuente que algún hermano tenga unas características especiales, unos son down, otros con parálisis, otros autístas...
Estas madres, en su intento de minimizar las características particulares de estos niños, olvidan que el hijo menos dependiente, también las necesita, y se produce una alteración del comportamiento en el que lo único que pretenden es llamar la atención para que a ellos también se les mire.
Y no es que los quieran menos, simplemente el hijo dependiente les absorve toda la energía y tiempo y como se dan cuenta que su otro hijo puede ser mucho más autónomo, aprovechan esta circunstancia porque no dan más de sí.  
Hoy he tenido en consulta a una madre con esta problemática y no va a pasar mucho tiempo en el que, poniendo una serie de estrategias en práctica, pueda ver resultados positivos.
Entre las estrategias que se le ha recomendado podemos encontrar:
- más vale la calidad que la cantidad de tiempo.
-haz que sea un cuidador más de su hermano.
- Intenta aprovechar la hora de la ducha, de la comida...para hablar de sus cosas.
-Cuando se vaya a acostar, siéntate en su cama, hazle cosquillas, riete con él/ella..
-Dile que la/lo quieres. A veces lo damos tan "por hecho", que no lo verbalizamos, pero es una frase imprescindible en cada uno de los miembros de la familia.
Pero sobre todo, yo me quito el sombrero ante las madres de familia con algún hijo con necesidades especiales, porque ellas realmente, sí que son especiales.

lunes, 9 de febrero de 2015

LOS NIÑOS CUMPLEN ROLES

Hace unos días, una madre de mellizos de casi 3 años me decía "mi hijo no para, no se le ocurre nada bueno, me llevo todo el día riñéndole y castigándole y aún así no avanzo con él..."
En ese momento, el niño, que estaba escuchando la conversación que mantenía su madre, le dio un empujón a su hermana y se subió en una mesa. No estaba haciendo otra cosa que demostrar lo que su madre estaba diciendo de él.
Y es que los niños cumplen roles. Los niños son niños, unos más tranquilos y otros más inquietos, unos con la autoestima más alta y otros más baja, unos que tienen más tolerancia a la frustración y otros menos y a partir del concepto que nosotros, sus máximos cuidadores y personas importantes para ellos, tenemos, así se comportan.
Es muy común encontrarnos con madres, pero sobre todo, abuelas, que no tienen reparos a decir delante de los niños " es que es muy malo!!". Es lo peor que podemos hacer porque ese será el "caminito" que seguirán.
Pero con esta premisa básica de comportamiento también  podemos trabajar, así que cogí a este niño, llamemosle "Juan" y le dije cogiéndole la mano para ayudarlo a bajar de la mesa "Juan, con lo bueno que eres, cómo te subes a la mesa, tú eres muy bueno, tú no puedes hacer estas cosas", el niño, con los ojos a cuadritos, se dejó ayudar a bajar y cuando lo hizo, le dí un beso y le dije "si es que eres muy bueno!" .
Una vez que se fue a jugar, le expliqué a la madre dos estrategias básicas:
1.- Nunca se habla de los niños delante de ellos si vas a decir algo negativo. ¿Lo haríais de alguien adulto?¿a que no?.
2.- Voy a ponerle a mi niño "el camino" que quiero que siga. Si pretendo que se porte bien y a veces no es así, sólo tengo que hacerle ver la incongruencia entre como él es ...y como se ha comportado...a la larga, el niño interiorizará este concepto que tenemos de ellos, lo volverá autoconcepto y por sí solo, discriminará la conducta con la que debe actuar.
No siempre hay que poner consecuencias negativas, un equilibrio entre éstas y un buen camino...y ya sólo es cuestión de tiempo. 
Vamos a intentarlo y me contáis.

jueves, 5 de febrero de 2015

ACEPTAR LAS CARACTERÍSTICAS DE NUESTROS HIJOS

Cuando tenemos un hijo, volcamos en él todas nuestras ilusiones. 
Normalmente, nos hacemos una idea de cómo va a ser, guapo (eso lo son siempre), listo, trabajador, responsable, gracioso, ocurrente...pero a lo largo de la evolución de nuestros niños, nos vamos dando cuenta que hay características que no son precisamente lo que nosotros querríamos que fuesen.
Nos vamos encontrando a una personita que tiene gustos propios, pero no sólo eso, sino que pueden llegar a ser contrarios a los nuestros.
En otras ocasiones, no son lo listos que habíamos esperado. 
Ayer me encontré a una madre en esta situación. Su niño, con un retraso mental leve, vivía en un contínuo refuerzo de las diferentes áreas de su vida. Clases particulares, logopeda, natación...y ahora psicóloga...porque tenía arranques de genio donde empujaba y decía palabrotas.
Pero el momento en el que yo me dí cuenta de qué pasaba posiblemente es cuando esta madre dijo que no aguantaba a su hijo. 
Ella estaba intentando minimizar ese retraso de su hijo, y me parece una actitud muy adecuada y necesaria, pero a la vez que lo quería ayudar, no aceptaba esta diferencia que marcaba a su niño. No tenían ni un minuto de tranquilidad, todo eran obligaciones y exigencias, ella decía que su pequeño siempre estaba sonriendo, pero yo estoy segura que este niño no era feliz. No se sentía aceptado y por consiguiente, tampoco se aceptaba él mismo, de ahí esos accesos de ira. No podían ser otra cosa que sentimientos de frustración, de sentirse torpe, cansado de trabajar el triple de los otros y aún así ir el último, sin ser reconocido en nada. Su autoestima debe estar por los suelos.
No es la primera ni la última madre que me encuentro en estas circunstancias, y no tiene por qué ser siempre referido a la capacidad intelectual, hay veces que no aceptamos que nuestros niños no sean como nosotros habíamos soñado pero eso no quiere decir que sean mejores ni peores, simplemente, que no se corresponden con nuestras expectativas previas y esta no aceptación provoca efectos negativos en nuestros niños y en el vínculo que creamos con ellos. 
Vamos a querer a nuestros hijos tal y como son, de la misma manera que pretendemos que los demás nos quieran tal y como somos nosotros. No es tan complicado.

lunes, 2 de febrero de 2015

EL ABURRIMIENTO ES LA MADRE DE LA CREATIVIDAD.

Dicen que el aburrimiento es la madre de la creatividad. Mientras estamos entretenidos, no nos paramos a idear nada, simplemente, nos dejamos llevar.
Si realmente esto es así, os confieso una cosa. Qué poco va a avanzar la generación de nuestros hijos. Y me preguntaréis por qué. Pues por algo muy sencillo, no dejamos a nuestros hijos aburrirse.
No hay nada más que ir por la calle dando un paseo y os daréis cuenta de qué os estoy hablando.
Madres y padres que instalan dispositivos portátiles en sus coches para que los niños, en los mínimos trayectos (cuántos más los máximos), vayan viendo los dibujitos y no se aburran...
Madres y padres que se convierten en agencias de viajes para sobrevivir a unas vacaciones, o peor aún, a un fin de semana...
Madres y padres que se transforman en monitores de tiempo libre ocupándoles cada segundo de la vida del niño cuando no tienen clase.
Madres y padres que convierten las fiestas de cumpleaños, las comuniones o cualquier evento en un tour de actividades sin tregua.
Madres y padres que en el primer momento de sentarse en una cafetería, en la sala de espera del médico, ya le están dando el móvil para que jueguen con alguna aplicación y así los niños se portan bien...
Así cómo pretendemos que los niños imaginen y creen cosas por sí mismos. De esta manera, lo único que estamos consiguiendo es que en el momento en el que no los estamos sosteniendo y sienten un mínimo de aburrimiento, nuestros niños no son capaces de soportar esa sensación tan desagradable, no aprenden a gestionarla y lo que se adquiere de manera natural en los primeros años de vida, se vuelve una carga insoportable que puede dar lugar a cualquier tipo, incluso, de conductas de riesgo...y todo, por no saber aburrirse....y todo, por querer ser los mejores padres del mundo y no dejar que a los niños no los toque ni el aire, que no sientan nada negativo...
Vamos a dejarlos que se aburran, vamos a dejarlos que su imaginación vuele, vamos a dejarlos que sean capaz de crear y cuando nos digan..."mamá, estoy aburrido", les contestemos...."pues bebe agua"....porque nosotros sabemos, que NO PASA NADA, que aburrirse no es malo, sino que es una oportunidad y con esa convicción también lo vivirán ellos.