lunes, 9 de marzo de 2015

DEBERES SÍ....O DEBERES NO....

Últimamente estoy escuchando mucho este tipo de debate y por eso me he decidido a escribir un post sobre mi opinión profesional.
Como todo en esta vida, creo que partir de la base de que sea sí o no de forma absoluta, sería un gran error, ya que ambas posturas tienen connotaciones negativas en este sentido.
Vamos por partes:
Estoy de acuerdo con que los niños tengan deberes. Los deberes son un medio para afianzar conocimientos y poder avanzar. Además, unos niños que salen a las dos de la tarde y se acuestan sobre las nueve (ojalá!!), tienen 7 horas para ocupar, así que de esas 7, usar un par de ellas en reforzar lo que han aprendido ese día, no creo que sea muy exagerado. Además, a través de los deberes los niños aprenden valores, como responsabilidad, compromiso, laboriosidad, diligencia, esfuerzo, paciencia, constancia...
Por otro lado. El hecho de que nuestros hijos no tengan absolumante nada de deberes cada día, durante todo un curso, lo considero excesivo, ya que pasamos de que el niño tenga horas de ocio, muy beneficioso para desarrollar las actividades que más les guste, a tener ociosidad, muy contraproducente para todas las personas, pero en especial para los niños, ya que están forjando el carácter y más adelante, no habrá vuelta atrás en la forma de afrontar la vida.
Todos estamos de acuerdo que nuestros hijos deben tener tiempo de jugar, de aburrirse, de ver la tele...pero seamos conscientes de que educar a un niño de forma holística debe ser nuestro mayor deseo, entonces, no es deberes sí o deberes no, es un empleo inteligente del recurso de los deberes, de gestión del tiempo, de tener claro qué le estoy enseñando a través de esos deberes, como son valores, atención, concentración, educación emocional....al final, lo menos importante, aunque también lo siento así, es que se aprenda la tabla del 9.

jueves, 5 de marzo de 2015

JIMENA Y SU HERMANO.

Jimena es una niña de 4 años, muy bonita y delicada. Es hija de una conocida mía con la que no coincido con frecuencia.
Jimena ha sido hija única y la más pequeña de su familia hasta este verano, que tuvo un hermanito, un bebé rollizo, sonriente y sociable.
Ahora, cuando el hermano tiene unos 6 meses, los padres de Jimena están acudiendo al psicólogo para que los oriente a sobrellevar los caprichos de Jimena.
...Y yo lo veía venir, no porque sea bruja, sino porque el sentido común, a veces, no es el más común de los sentidos. No era lógico que a su edad aún usara el biberón, durmiera entre sus padres, llorara por cosas sin importancia y para conseguir lo que le apetecía (y lo conseguía siempre)...
Cuando su madre ha tenido a un verdadero bebé (Jimena ya había dejado de serlo, aunque sus padres la siguieran tratando como tal), ha visto la diferencia que existía entre una y el otro y han cambiado de repente en la forma de tratarla, no por nada, sino porque no es posible seguir tratándola del mismo modo porque la edad no es la misma.
En líneas generales, es muy recomendable que cuando un niño de más de dos años va a tener un hermano, se le retiren poco a poco todas las herramientas que usamos los adultos para ayudar a la crianza de nuestros hijos, cuna, biberón, chupe, sillita alta.... Sabiendo que lo último que debemos retirar son los pañales y esto debe ocurrir en torno a los 3 años.
Sin darnos cuenta, nuestro discurso cambia, empezamos a decirles que "ya eres mayor", "tu hermano es un bebé"...pero al mismo tiempo le damos el biberón, por ejemplo, a uno y al otro, esta incoherencia la viven los niños y se desajustan, por lo que se vuelven más rebeldes, y se ponen tristes porque están perdiendo su rol de bebés, alguien que ha venido de pronto, se lo está arrebatando, así los celos salen a relucir de una manera más llamativa de lo que sería conveniente.
Siempre digo lo mismo, hay que tratar a cada niño según la edad que tiene, ni de más, ni de menos. Creo que el ejemplo que pongo es muy esclarecedor. Si yo, como psicóloga, le pido a los padres de Jimena que se tiene que aprender con 4 años, la tabla del 9, seguramente me tacharán de loca, porque no es el momento...pues es la misma barbaridad tratar a una niña de esta edad como si tuviera 1 año. No creeis?.
Haciendo las cosas lo mejor posible y se puede conseguir a través de la información que tenemos, podemos llegar a minimizar sufrimientos de nuestros hijos que son innecesarios...además de ahorrarnos un dinerito... ;-P

ENTREVISTA DE JESÚS LORENTE.

Aquí os dejo la entrevista que me ha realizado Jesús Lorente. Mil gracias Jesús.

http://www.ideaemocional.blogspot.com.es/2015/03/entrevista-sonia-esquinas-jurado-autora.html 



miércoles, 4 de marzo de 2015

AMIGOS, COMPAÑEROS, VECINOS, CONOCIDOS...

Uno de mis hijos tiene 9 años. Es algo impulsivo, inquieto, trabajador, responsable, comprometido,algo bocazas, leal, sincero ( a veces demasiado) y noble, muy noble (a veces también demasiado). 
Cuando salimos a tomar algo, no pasa mucho tiempo cuando ya está jugando con algún niño que también esté por la zona, sus habilidades sociales las tiene más desarrolladas que yo misma y cuando nos vamos, me explica qué ha hecho, cómo se lo ha pasado, cómo se llamaba ese niño...
Hasta ahí todo va sobre ruedas, el problema surge cuando él considera que ese niño, con el que ha jugado no más de una hora y que probablemente no volverá a ver nunca más, su AMIGO.
Esto mismo le ocurre a muchos niños, no saben diferenciar los conceptos de amigos, compañeros, conocidos, vecinos...engloban a todos los niños como AMIGOS, sin darse cuenta que el grado de compromiso de cada uno es diferente, y claro, luego pasa lo que pasa, y si espero trato según el rol amigo, pero sólo es conocido, me defraudaré contínuamente y sin ninguna necesidad.
Por eso, el otro día le expliqué la diferencia entre los distintos roles. Le dije que no era lo mismo un amigo, con el que compartes juegos, cariño, secretos, sabes cosas de su vida, que un compañero, un niño que también está en su clase, que le puede gustar más o menos y que, por supuesto, se puede pasar de ser compañero a ser amigo, pero eso ocurre con el tiempo. Después están los vecinos, que son personas que viven en el mismo sitio que tú y con los que puedes jugar. Los vecinos también pueden llegar a ser amigos, pero al igual que antes, también con el tiempo.
Y por último los conocidos, que son personas que sabemos que existen, pero que no nos aportan nada.
Mi hijo me miraba estupefacto...le expliqué que había 4 sacos y empecé a nombrar a personas que él conocía para que los fuera metiendo en cada saco... Cuando ha llegado hoy a casa me ha dicho, mamá, me he dado cuenta que "tal niño" es sólo compañero...y yo me he sentido muy tranquila porque he sido capaz de enseñarlo a clasificar a su grupo de iguales y así evitar que espere más de lo que otros le pueden dar y se sienta mal por ello.
Pd: Ser madre, ciertamente, es bastante complicado.

martes, 3 de marzo de 2015

CÓMO ENSEÑAR A LOS NIÑOS A DORMIR: TÉCNICA DEL ACOMPAÑAMIENTO.

En breve, saldrá a la luz mi primer libro, y espero que no sea el último, ya que siento la necesidad de exponer mis reflexiones en todo lo concerniente a la psicología y a la forma de afrontar la educación de nuestros hijos.
Con el título "Cómo ayudar a los niños a dormir: Técnica del acompañamiento", pretendo orientar a los padres y madres en cómo debemos reaccionar ante esos momentos que, a priori, se vuelven un poco complicados si no están bien trabajados nuestros niños.
Es un método basado en el respeto del niño a la vez que le damos la oportunidad de sentirse autónomo. Es un término medio entre el coste emocional de dejarlos llorar y el coste emocional de crear niños dependientes.
Creo que es un libro nacido no sólo de mis 20 años de experiencia como psicóloga, sino que además está influenciado por mi rol de madre de 4 hijos, siendo consciente de que muchas veces la teoría y la práctica no se encuentran en concordancia. Como digo siempre, la vena de madre me sale por encima de la de profesional...o viceversa....
Espero llegar a mi objetivo, ayudar y ver caras felices y relajadas, tanto de niños como de sus padres y madres.